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Frère Christian

Frère Luc

Frère Christophe

Frère Michel

Frère Bruno

Frère Célestin

Frère Paul

La comunidad del Atlas había fundado en Fez en Maruecos, a petición del obispo del lugar, una pequeña comunidad aneja a Tibhirine. Después de la dolorosa decisión de entregar el monasterio de Tibhirine en 2001 al obispo de Argel, Notre Dame del Atlas se replegó definitivamente en Marruecos. Ver el capítulo Notre Dame del Atlas

Tibhirine, entre 2001 y 2016, fue confiado a un padre de la Misión de Francia, el padre Jean-Marie Lassausse; él explotaba, con los vecinos argelinos las tierras del monasterio, celebraba regularmente la misa en la capilla, se relacionaba con el pueblo y recibía a los visitantes que afluían con regularidad para rendir homenaje a los hermanos, cuyos restos están depositados en el cementerio del monasterio.

Y desde el 15 de agosto de 2016, la comunidad del Chemin Neuf es la que escribe una nueva página en la historia del monasterio. Una pequeña fraternidad se ha instalado en Tibhirine, esperando profundizar en la herencia espiritual de los monjes, para vivirla y compartirla con todos.

8 de mayo 2026 - TIBHIRINE, LUGAR DE COMPATIR Y DE ESCUCHA  (Conferencia de Fr Yves en las jordanas de la cultura cisterciense )

Queridos hermanos y hermanas, queridos amigos de Cîteaux y de estas jornadas cistercienses.

Gracias por haberme permitido participar en vuestras jornadas

Permitidme que, en unos minutos, intente sumergiros en la vida cotidiana del monasterio de Tibhirine en 2026, es decir, diez años después de nuestra llegada allí.

El 15 de agosto de 2016, la Comunidad de Chemin Neuf llegó al monasterio de Tibhirine para tomar el relevo de quien, durante 15 años, había conservado y cuidado este monasterio, el jardinero de Tibhirine, el P. Jean-Marie LASSAUSSE, y de quienes, durante períodos más o menos largos, le habían ayudado. Junto con Youcef y Samir, empleados desde 1999, continuamos con el mantenimiento del huerto y ellos nos permitirán establecer los primeros vínculos con nuestros vecinos de la aldea.

De hecho, en nombre de los monjes, monseñor Paul Desfarges, arzobispo de Argel, nos confía la misión de devolver a este lugar una vida regular de oración, de cuidar las 14 hectáreas en su conjunto, los edificios y el huerto con unos 1 200 árboles frutales, así como acoger a las personas que llaman a la puerta para recogerse ante las tumbas, visitar el lugar y responder a sus preguntas.